

Más de 50 millones de usuarios utilizan Duolingo mensualmente para aprender otro idioma. Gracias a su interfaz intuitiva y sus tablas de clasificación (tan divertidas como competitivas), la aplicación ofrece más de cien cursos para cuarenta idiomas. Las lecciones son de todos los niveles: hay tanto ejercicios para aprender vocabulario básico como otros en los que se practica la construcción de oraciones complejas. Y todo esto desde un teléfono móvil.
Para tener un nivel alto en un idioma, siempre es recomendable entender bien la gramática. Sin embargo, para dominarlo es necesario hablarlo, idealmente con alguien nativo, algo que no es posible para todo el mundo.
«La inteligencia artificial siempre ha sido una parte importante de nuestra estrategia», cuenta Edwin Bodge, director de producto principal. «Por ejemplo, la hemos utilizado para personalizar las lecciones y hacer los Duolingo English Tests. Sin embargo, había partes clave del aprendizaje que no podíamos ofrecer, como las prácticas de conversación o los comentarios sobre errores según el contexto. Queríamos encontrar una solución».

Duolingo decidió emplear GPT‑4, de OpenAI, para mejorar el producto y ofrecer dos funciones nuevas: Juego de roles, una interfaz conversacional con IA, y Explica mi respuesta, que explica los errores que comente el usuario. Ambas funcionalidades están disponibles en un nivel de suscripción nuevo llamado Duolingo Max.
«Queríamos funciones basadas en IA bien integradas en la aplicación y, al mismo tiempo, aprovechar el concepto gamificado que tanto gusta a nuestros usuarios», comenta Bodge.
Los ingenieros de Duolingo habían intentado usar GPT‑3 como apoyo para algunas de las funciones supervisadas por humanos de la versión del chat anterior. «Casi estaba listo», dice Bill Peterson, ingeniero líder. «Sin embargo, no nos pareció que estuviese lo suficientemente preparado como para integrarlo y dejar que se encargase de los aspectos más complejos de un chat de forma automatizada».
Anteriormente, Duolingo había intentado chatear con los usuarios mediante conversaciones predeterminadas estableciendo escenarios cotidianos, como pedir comida, conocer a alguien primera vez o comprar un billete de avión. No obstante, para Bodge, la aplicación necesitaba poder ofrecer una conversación más real y situaciones más concretas, como una charla sobre baloncesto o hablar de lo que se siente al llegar a lo más alto de una montaña. Para su suerte, GPT‑4 había aprendido lo suficiente a partir de datos públicos como para ofrecer una experiencia inmersiva a los usuarios de Duolingo.
«Queríamos funciones basadas en IA bien integradas en la aplicación y, al mismo tiempo, aprovechar el concepto gamificado que tanto gusta a nuestros usuarios».
El aprendizaje implícito es una de las prácticas recomendadas a la hora de aprender un idioma. Esto consiste en practicar repetidamente vocabulario y gramática en diferentes contextos en lugar de simplemente memorizar. Para Duolingo, esto supuso un reto interesante.
Muchos de los usuarios de la plataforma quieren aprender las normas explícitas, y la empresa ha intentado enseñárselas tanto con notas sobre gramática predeterminadas como con inteligencia artificial. Su implementación fue difícil, incluso con GPT‑3. Para enseñar gramática es necesario comprender el error y entender por qué el usuario lo cometió. Es más: usar un término incorrecto en la explicación podría provocar que el usuario aprendiese el concepto de forma incorrecta o incluso dejarlo confundido.
«GPT‑4 hace que las respuestas de la IA en Explica mi respuesta sean mucho más fiables», comenta Peterson.
Gracias a las nuevas funcionalidades, los usuarios podrán hacer clic en «Explica mi respuesta» para recibir una primera contestación de GPT‑4. A partir de ahí, los usuarios pueden volver a la lección o solicitar una explicación más completa, mientras que GPT‑4 puede actualizarse dinámicamente. Duolingo evaluará la calidad de las respuestas de GPT‑4 según cuánto necesite indagar el usuario antes de volver a la lección.
El equipo tiene claro que el potencial de GPT‑4 puede ayudarles a ofrecer una experiencia de aprendizaje más efectiva y dinámica, lo que a su vez debería mejorar los resultados del aprendizaje. Por otra parte, Peterson destaca que experimentar con GPT‑4 es muy fácil, lo que les ayudó a simplificar todo el proceso de diseño.
«En tan solo un día conseguimos desarrollar un prototipo que nos dejó claro que esto era algo que queríamos seguir explorando. Nos llevó del 0 % al 95 % muy rápido. A partir de ahí pudimos trabajar manualmente, afinando los datos para conseguir ese 5 % que nos faltaba», comenta.
Ahora, su equipo está más centrado en probar y pulir conjuntos de datos.
«Sin duda ha cambiado nuestro proceso de diseño interno. Además, sin GPT-4, habríamos tardado mucho más en lanzar las funcionalidades que hemos añadido».
Duolingo Max ya está disponible para todos los usuarios. Actualmente, estas nuevas funcionalidades solo están habilitadas para español y francés, aunque está previsto que se incorporen al aprendizaje de otras lenguas. Esto, junto con el desarrollo de otras funciones, hará que Duolingo se mantenga a la vanguardia del aprendizaje de idiomas.


