Colaboración con la Asociación Estadounidense de Psicología sobre salud mental juvenil e IA
Los jóvenes ya utilizan la IA para aprender, crear, hacer preguntas y pedir consejo. A medida que aumenta su uso, las familias, los centros educativos, los profesionales clínicos y las comunidades necesitan evidencias más claras, mejores recursos y medidas de protección más sólidas. Por eso colaboramos con la Asociación Estadounidense de Psicología (APA) para incorporar la ciencia psicológica a nuestra forma de abordar el desarrollo y el uso responsables de la IA entre los jóvenes. La APA es la principal organización científica y profesional de la psicología en Estados Unidos. Su trabajo, fundamentado en evidencias, ayudará a aclarar qué sabemos, qué sigue siendo incierto y cómo debe ser una IA responsable a medida que evoluciona la tecnología.
«La tecnología forma parte de la vida de los adolescentes, y nuestra responsabilidad es responder a esa realidad con experiencias seguras, adecuadas para su edad y diseñadas pensando en las familias. La IA debe reforzar —no sustituir— las relaciones y la atención del mundo real de las que dependen los jóvenes», afirmó la Dra. Sara Johansen, responsable de políticas de producto sobre salud mental y bienestar en OpenAI. «Este trabajo amplía nuestra colaboración constante con especialistas. Al trabajar con la APA y otros especialistas de referencia, seguimos fundamentando nuestro enfoque en evidencias y desarrollando medidas de protección prácticas que priorizan el bienestar de los adolescentes».
A principios de este año, organizamos junto con la APA un encuentro fructífero que reunió a responsables de organizaciones de salud mental, investigadores, profesionales clínicos, docentes y representantes juveniles para analizar las carencias de apoyo que afrontan actualmente los jóvenes y las formas en que la IA puede ayudarlos de manera responsable a encontrar información y acceder a apoyo en el mundo real.
A partir de estas conversaciones, prevemos que este trabajo abarque varias áreas, como la manera en que la IA puede ayudar a los jóvenes en momentos de angustia, cómo diseñarla para que sea más adecuada para su etapa de desarrollo y más útil, y cómo preparar mejor a padres, cuidadores y profesionales clínicos para orientar a los jóvenes en el uso de la IA. Todo este trabajo se fundamentará en la ciencia del comportamiento humano y en las voces y experiencias personales de padres, cuidadores, docentes y de los propios jóvenes. Con el tiempo, este trabajo puede contribuir a desarrollar medidas de protección más sólidas y enfoques basados en evidencias sobre el papel que debe desempeñar la IA en la vida de los jóvenes.
Una de las primeras prioridades es ofrecer a padres y cuidadores herramientas prácticas para gestionar el uso de la IA en casa, especialmente cuando los adolescentes empiezan a utilizar estas herramientas. En colaboración con la APA, tenemos previsto desarrollar recursos para las familias que ayuden a padres y cuidadores a fomentar un uso saludable, reconocer cuándo puede ser adecuada la intervención de un adulto y reforzar la idea de que la IA es una herramienta, no un sustituto de las personas ni de la atención profesional. También queremos facilitar un amplio acceso a estas orientaciones en las comunidades educativas.
También colaboramos con la APA para apoyar a los profesionales que reciben cada vez más consultas sobre la IA. El trabajo previsto incluye recursos para profesionales clínicos y psicólogos escolares centrados en promover un uso saludable de la IA, reconocer la dependencia excesiva e intervenir ante patrones de uso perjudiciales. También seguiremos reuniendo a responsables de los ámbitos de la sanidad, la educación, la investigación, las políticas públicas, la tecnología y la defensa de la juventud para convertir los nuevos aprendizajes en orientaciones prácticas para el conjunto del sector.
Es esencial que estos esfuerzos se fundamenten en las experiencias de quienes viven estas situaciones y que sean esas personas quienes les den forma, en lugar de basarse en suposiciones. Colaboraremos con la APA para reunir a adolescentes, familias, profesionales clínicos, psicólogos escolares y otras personas que nos ayuden a comprender mejor cómo utilizan la IA los jóvenes, cómo surgen las cuestiones relacionadas con la IA en los centros educativos, las consultas terapéuticas y los entornos familiares, en qué aspectos fallan los sistemas actuales y dónde puede ayudar la IA de forma responsable en materia de acceso, educación u orientación.
Este trabajo amplía los esfuerzos de OpenAI para mejorar la forma en que ChatGPT responde en momentos delicados y presta apoyo a los usuarios más jóvenes. Colaboramos con más de 260 especialistas en salud mental para ayudar a ChatGPT a reconocer mejor las señales de angustia, responder con sensibilidad y orientar a las personas hacia recursos de apoyo en el mundo real. También hemos ampliado el acceso a recursos locales para situaciones de crisis y líneas de ayuda con un solo clic, añadido recordatorios para tomarse un descanso e incorporado protecciones adicionales para los usuarios más jóvenes, como Controles parentales, avisos a los padres sobre problemas de seguridad, principios para menores de 18 años en nuestras especificaciones del modelo y un modelo de predicción de la edad que ayuda a aplicar la experiencia y las medidas de protección adecuadas.
La IA puede ayudar a las personas a encontrar información y orientarse antes por distintos sistemas, pero el bienestar de los jóvenes depende de relaciones humanas sólidas y de un apoyo fiable. Nos complace colaborar con la APA y con los numerosos investigadores, profesionales clínicos y docentes de quienes seguimos aprendiendo, mientras trabajamos para garantizar que la IA apoye de verdad a los jóvenes y a quienes los cuidan, ayudan y orientan.


