Operación «Cita como cebo»: estafa con IA dirigida a quienes buscan el amor
OpenAI bloqueó cuentas que muy probablemente operaban desde Camboya y usaban IA para captar a indonesios que buscaban el amor y estafarlos, con funciones de traducción e interacción.
Este estudio de caso se publicó originalmente en el informe de OpenAI de febrero de 2026(se abre en una ventana nueva) sobre la desarticulación de usos maliciosos de la IA.
Actor
Bloqueamos un grupo de cuentas de ChatGPT y a un cliente de la API que utilizaban nuestros modelos para llevar a cabo una estafa semiautomatizada que combinaba el engaño romántico con las tareas y que probablemente estafaba a cientos de víctimas al mes. Es muy probable que esta actividad se originara en Camboya, y coincide con informes(se abre en una ventana nueva) públicos recientes sobre operaciones delictivas de estafa dirigidas por ciudadanos chinos en el país. En casos aislados, algunos usuarios se identificaron como trabajadores de centros de estafas en Camboya; por ejemplo, al pedir asesoramiento fiscal al modelo e indicar que su ocupación era «estafador».
Comportamiento
La red utilizaba ChatGPT y el acceso a nuestros modelos a través de la API para llevar a cabo a gran escala una estafa semiautomatizada que combinaba el engaño romántico con las tareas, con un flujo de trabajo estructurado y un modelo operativo que recordaban a los programas de ventas mediante contacto en frío.
1. Contacto: en la fase inicial de captación, la operación utilizaba sus cuentas de ChatGPT para generar textos promocionales de un servicio de citas y acompañantes de lujo llamado «Club Romántico». Después, estos textos se publicaban en redes sociales como anuncios de pago. Los estafadores se dirigían a hombres indonesios interesados en contenidos sobre estilos de vida de lujo, mediante palabras clave publicitarias como «golf», «yates» y «alta cocina». Los anuncios incluían enlaces a un chatbot de IA que había recibido instrucciones para hacerse pasar por una recepcionista coqueta. La supuesta recepcionista pedía a las posibles víctimas que eligieran entre un menú de tipos de mujeres y relaciones antes de dirigirlas a Telegram mediante una URL de seguimiento y un código promocional.

El logotipo de «Club Romántico», creado con ChatGPT por un estafador de esta red.
2. Enganche: una vez en Telegram, la operación combinaba operadores humanos que utilizaban ChatGPT con automatizaciones mediante la API. Los perfiles de recepcionistas continuaban la conversación con un lenguaje cada vez más romántico y sexualmente explícito, y después ofrecían a las víctimas registrarse en unas plataformas de citas en línea llamadas «Código del Amor» y «Acción Sexual». La plataforma mostraba perfiles de supuestas «chicas disponibles» y un canal de anuncios generados por IA que felicitaban a clientes ficticios por completar «misiones», desbloquear bonificaciones y ganar premios.

Imagen de una recepcionista ficticia de la plataforma de citas «Código del Amor», creada por un estafador con ChatGPT.
Tras ganarse la confianza de la víctima, el perfil de recepcionista pasaba la conversación a un «mentor», que utilizaba ChatGPT para generar y traducir mensajes de manipulación emocional que presionaban a las víctimas para que completaran una serie de «tareas» o «misiones». Cada tarea exigía pagos cada vez mayores mediante transferencias bancarias o monederos digitales, como comprar una «tarjeta VIP», apoyar a una «chica elegida» en un concurso o pagar el depósito de un hotel. Imagen de una recepcionista ficticia de la plataforma de citas «Código del Amor», creada por un estafador con ChatGPT.

Copia de una carta que un estafador compartió con ChatGPT en la que decía a una víctima que debía pagar 20 500 000 Rp (12 000 $) para corregir un error ficticio de procesamiento de datos en el sistema Código del Amor, pero que recibiría una «bonificación» del 35 % de 39 860 000 Rp. Datos ocultados por los investigadores de OpenAI.
3. Golpe: en la fase final, los estafadores intentaban obtener un pago mayor, al que llamaban el «remate», inventando cargos adicionales como «acuerdos de compensación» o «depósitos de verificación». A juzgar por los mensajes que los estafadores pegaban en ChatGPT, una vez que la víctima enviaba la cantidad máxima posible, la bloqueaban en Telegram y daban el caso por cerrado. Copia de una carta que un estafador compartió con ChatGPT en la que decía a una víctima que debía pagar 20 500 000 Rp (12 000 $) para corregir un error ficticio de procesamiento de datos en el sistema Código del Amor, pero que recibiría una «bonificación» del 35 % de 39 860 000 Rp. Datos ocultados por los investigadores de OpenAI.
Finalización
Además de las estafas románticas, la operación también utilizaba nuestros modelos para apoyar su gestión diaria. Esto incluía pedir a ChatGPT orientación para realizar tareas técnicas, como integrar la API de OpenAI o actualizar el sitio web del servicio de citas falso, analizar cuentas financieras y generar informes diarios que asignaban a cada víctima un valor de «remate» calculado por los estafadores: la cantidad estimada que pretendían obtener en el último pago.
En otros casos, los estafadores pedían a ChatGPT que tradujera mensajes entre supervisores de habla china y trabajadores del centro de estafas de habla indonesia, y que hiciera un seguimiento del rendimiento de los departamentos llamados «Captación de contactos», «Equipo de recepción» y «Equipo de supervisión».

Fragmento traducido de un informe de seguimiento de un estafador, generado con ChatGPT, que muestra la identidad y la situación de cada víctima, el personal asignado y el valor estimado del «remate» en rupias indonesias. Datos ocultados por los investigadores de OpenAI.
Impacto
El impacto de esta red debe evaluarse con cautela. Nuestra principal fuente de pruebas son los textos introducidos por los propios estafadores. Esos textos sugieren que los estafadores podrían haber estado interactuando con cientos de víctimas a la vez y obteniendo miles de dólares al día. Sin embargo, no podemos verificar de forma independiente si esas afirmaciones eran ciertas.
Las políticas de OpenAI prohíben estrictamente utilizar el contenido generado por nuestras herramientas para cometer fraudes o estafas. Estamos comprometidos con la colaboración con otras empresas del sector y las autoridades para comprender cómo influye la IA en las conductas maliciosas y desarticular activamente las estafas que hacen un uso indebido de nuestros servicios.