Chatham amplía su alcance en mercados de capitales con OpenAI
Chatham Financial utiliza Codex y GPT‑5.6 para crear tecnología y rediseñar flujos de trabajo, reduciendo el tiempo de validación de operaciones de 30 minutos a menos de 4.

Chatham Financial(se abre en una ventana nueva) asesora a sus clientes en decisiones complejas sobre mercados de capitales, en las que la precisión y la capacidad de auditoría son fundamentales. A medida que avanzaban las capacidades de la IA, la firma vio la oportunidad de convertir procesos de eficacia probada en flujos de trabajo y software sujetos a controles y reutilizables. Así, podría reducir el tiempo dedicado a tareas rutinarias para que sus expertos se centrasen más en las necesidades de los clientes.
Hoy, Chatham utiliza Codex para crear herramientas internas y para clientes, y GPT‑5.6 para dotarlas de funciones de IA. Este trabajo abarca aplicaciones creadas por empleados, Chatham Onyx, su sistema operativo de nueva generación para mercados de capitales, y Process Zero, su servicio de consultoría en reingeniería, que redujo el tiempo de validación de operaciones de 30 minutos a menos de 4.
«No vemos la IA simplemente como una forma más rápida de ejecutar cada proceso. Con OpenAI, podemos partir del resultado que buscamos, identificar dónde importa el criterio humano y diseñar la mejor forma de lograrlo con las capacidades que tenemos ahora a nuestro alcance».
A través de Process Zero, Chatham rediseña los flujos de trabajo en función de los resultados que busca obtener. Para cada flujo de trabajo, la firma identifica los datos de entrada y las pruebas mínimas necesarias, determina en qué puntos es esencial el criterio humano y decide cómo deben contribuir la IA y las herramientas creadas con ella.
La validación de operaciones es uno de los primeros ejemplos. El equipo de Controles e Integridad de Datos de Chatham vela por la precisión de los datos de las operaciones al comprobar que cada registro del sistema refleja lo que el cliente autorizó y lo que se ejecutó.
Con Codex, Chatham desarrolló una aplicación de validación de operaciones que recopila la documentación que las respalda, compara las condiciones clave y señala las discrepancias para su revisión. Chatham está comparando los resultados de la aplicación con los de revisores experimentados.
«En las primeras mediciones, la aplicación redujo el tiempo de revisión de unos 30 minutos a menos de 4. Igual de importante es que, antes de ampliar la automatización, estamos validando su rendimiento con operaciones reales y revisores experimentados. En última instancia, podremos obtener más rápido resultados más precisos y fáciles de auditar».
Chatham prevé ampliar la aplicación a otros tipos de operaciones y automatizar más partes del flujo de trabajo, manteniendo los controles y la supervisión profesional adecuados.
El trabajo de Chatham en IA para clientes surgió de su propia experiencia operativa. Los empleados de Chatham utilizan ChatGPT y Codex para investigar, analizar, redactar, desarrollar software y realizar otras tareas cotidianas. La IA se ha convertido en una herramienta práctica de uso generalizado en toda la firma.
Los empleados también se han convertido en desarrolladores gracias a Chatham Vibes, una plataforma interna para crear aplicaciones adaptadas a su trabajo. Los empleados crean aplicaciones con distintos modelos. Las funciones de IA de las aplicaciones de Vibes utilizan GPT‑5.6 Terra por defecto, con la opción de pasar a GPT‑5.6 Sol según la configuración de cada aplicación.
Estas aplicaciones se utilizan cada vez más en los flujos de trabajo destinados a clientes. Una de ellas ayuda a los equipos a revisar operaciones con límites máximos de tipos de interés próximos a vencer y a preparar hojas de cálculo de precios y comunicaciones para los clientes. Otras facilitan tareas como elaborar tablas de tipos de interés de renta fija, preparar paneles de coberturas y revisar confirmaciones de operaciones. Los profesionales de Chatham aportan su conocimiento del mercado y de los clientes, así como su criterio, para evaluar el trabajo, perfeccionarlo cuando sea necesario y determinar qué se entrega al cliente.
Chatham Onyx reúne activos, deuda y derivados en un entorno donde clientes y asesores pueden trabajar con datos conectados y sujetos a controles, y utilizar la IA sin perder la trazabilidad hasta la fuente original.
Chatham utiliza Codex en todo el ciclo de desarrollo de Onyx. Los equipos se apoyan en él para planificar, crear, probar, documentar y revisar software, acortando el recorrido desde una idea hasta una funcionalidad sólida del producto.
«Codex está ayudando a nuestros equipos a convertir su visión del producto en funcionalidades operativas más rápido, sin renunciar a nuestros estándares de precisión, seguridad y rendición de cuentas».
La plataforma Onyx utiliza GPT‑5.6 Sol, GPT‑5.6 Terra, GPT‑5.4 y GPT‑4.1. Las tareas como los análisis sencillos y las pruebas fuera de entornos de producción se asignan a los modelos más rentables, mientras que GPT‑5.6 se utiliza para tareas complejas que requieren la máxima precisión y aportación de valor.
Un ejemplo es ChatFIN, que resume patrones en los datos históricos del mercado, ayuda a los usuarios a comprender sus carteras y localiza documentos legales sobre las condiciones de deudas, derivados y arrendamientos, proporcionando enlaces a ellos.

Estas funciones ayudan a clientes y asesores a acceder a información y análisis, mientras que los asesores de Chatham aportan los conocimientos especializados necesarios para interpretar esa información y aplicarla a la situación de cada cliente.
Chatham utiliza OpenAI para realizar comparaciones estructuradas, organizar documentación de respaldo, identificar excepciones y ayudar a los equipos a explorar la información con mayor eficiencia. Como resultado, los asesores pueden dedicar menos tiempo a recopilar información y más a interpretarla, gestionar casos difíciles y asesorar a los clientes.
Como próximos pasos, Chatham prevé extender la validación de operaciones a otros productos, seguir perfeccionando las aplicaciones creadas por sus empleados y utilizar Codex para ayudar a desarrollar nuevas funciones de Onyx.
«Nuestra limitación nunca ha sido la falta de conocimientos especializados. Son las horas que nuestros expertos dedican a las tareas previas a poder aplicarlos. OpenAI nos está ayudando a recuperar esas horas y, cuanto más avanzamos, más tiempo pueden dedicar nuestros expertos a aplicar su criterio allí donde más valor aporta a los clientes».


