En los últimos meses, hemos trabajado con clientes y socios para armonizar las políticas de seguridad de los servicios que ofrecen nuestros modelos. También estamos actualizando nuestras Políticas de uso para que esos requisitos sean más claros y fáciles de cumplir para los desarrolladores.
Modelos como GPT‑6 Astra amplían las posibilidades de creación de desarrolladores y empresas. A medida que aumentan esas capacidades, trabajamos para que las medidas de protección sigan siendo eficaces y se apliquen de forma uniforme en los servicios que ofrecen nuestros modelos.
Antes de desplegar un modelo, evaluamos sus capacidades y riesgos, lo entrenamos para que cumpla los requisitos de seguridad y comprobamos si sus medidas de protección resisten los intentos deliberados de eludirlas. Como explicamos en nuestro enfoque de seguridad y alineación, combinamos medidas de protección diseñadas para reforzarse mutuamente.
Tras el despliegue, vigilamos los posibles usos indebidos e investigamos los problemas que se detectan. Por ejemplo, para mitigar el uso indebido en el ámbito cibernético, entrenamos los modelos para que rechacen solicitudes dañinas y utilizamos sistemas que buscan patrones sospechosos en las interacciones para decidir cómo responder. Los programas de acceso de confianza aportan una capa adicional de protección y establecen los requisitos y las condiciones que se deben cumplir para acceder a nuestras capacidades más potentes.
Algunas medidas de protección están integradas en el modelo y otras dependen de los sistemas y las personas de su entorno. Ambas deben ser eficaces, tanto si se accede a nuestros modelos directamente como a través de un socio.
Los desarrolladores y las empresas deberían poder elegir desde dónde acceder a nuestros modelos y contar con medidas de protección uniformes en todos esos servicios. Hemos elaborado políticas para armonizar nuestras medidas de protección entre proveedores y estamos trabajando con cada uno de nuestros socios para garantizar que su aplicación cumpla o supere nuestros estándares de seguridad. Estas políticas se aplican tanto al acceder a nuestros modelos directamente a través de OpenAI como al hacerlo a través de socios que los alojan o de socios revendedores.
Estas políticas exigen a los socios que dan acceso a los modelos de OpenAI que mantengan medidas de protección acordes con las nuestras, investiguen posibles infracciones y tomen las medidas oportunas cuando se detecten problemas. Esto incluye coordinarse para hacer cumplir las normas, de modo que las restricciones sigan siendo eficaces en todos los servicios que dan acceso a nuestros modelos.
Llevar esto a la práctica implica tener en cuenta cómo funcionan los distintos servicios y cómo los utilizan los clientes. Nuestro trabajo con clientes y socios en el procesamiento privado de seguridad es un ejemplo de cómo podemos desarrollar medidas de protección eficaces y, al mismo tiempo, ofrecer a los clientes más opciones y control sobre sus datos sensibles.
También estamos actualizando nuestras Políticas de uso, con efecto a partir del 20 de noviembre de 2026, para aclarar las normas sobre el desarrollo seguro de modelos y los usos sensibles de la IA. La actualización de las Políticas de uso da continuidad a ese trabajo al exigir que los servicios que proporcionan acceso directo a nuestros modelos, como los enrutadores de modelos o las pasarelas de IA, se sometan a nuestra revisión y obtengan nuestra aprobación antes de ofrecer ese acceso.
Seguiremos explicando qué está permitido, qué está restringido y cómo pueden los clientes y socios plantear preguntas o resolver dudas sobre el cumplimiento de las normas.
A medida que nuestros modelos sean más capaces, seguiremos mejorando la forma en que detectamos e investigamos los usos indebidos y respondemos a ellos. Los clientes pueden sufrir usos indebidos por parte de sus usuarios finales o a través de cuentas comprometidas o claves de API filtradas, y trabajamos con ellos para comprender y abordar esos problemas.
También estamos trabajando con los clientes para introducir los SafetyIDs, identificadores que pueden facilitarnos para ayudarnos a distinguir entre usuarios finales durante una investigación sin que OpenAI conozca sus identidades. Con los SafetyIDs, podemos responder a posibles usos indebidos con mayor precisión y reducir las molestias para los demás.
Basamos nuestras decisiones sobre la aplicación de las normas en conductas y riesgos documentados, aplicamos nuestras reglas de forma uniforme y respondemos de manera proporcional a las circunstancias. Cuando restringimos el acceso, revisamos esas restricciones si hay cambios significativos en la conducta, los compromisos o las medidas de protección que aborden los problemas que motivaron nuestra decisión.
Queremos que más personas se beneficien de la IA. Unas reglas claras y unas medidas de protección uniformes deberían facilitar que los desarrolladores y las empresas creen, compitan y elijan los servicios que mejor se adapten a sus necesidades.

