Altera utiliza GPT‑4o para crear una nueva área de colaboración humana

El Dr. Robert Yang ha dedicado la mitad de su vida a crear IA inspirada en el cerebro humano.
En 2023, cuando el modelo de lenguaje de OpenAI se puso a disposición del público, Yang renunció a su trabajo de profesor adjunto en el MIT para fundar Altera.AL(se abre en una ventana nueva), un laboratorio de investigación centrado en crear lo que llaman «humanos digitales»: una nueva manera de que las personas interactúen con los agentes, que poseerán cualidades básicas humanas.
Yang, que en la actualidad es director ejecutivo de Altera, se imagina un futuro en el que los agentes de IA no solo sean una ayuda; de hecho, cree que pronto interactuarán y colaborarán con los humanos, e incluso podrían llegar a sentir emociones. Junto con sus tres cofundadores, el Dr. Andrew Ahn, Nico Christie y Shuying Luo, Yang ha creado el primer producto de Altera con GPT‑4o: los primeros agentes autónomos capaces de jugar a Minecraft(se abre en una ventana nueva) contigo, como si de un amigo se tratara.

Del mismo modo que la automatización ayuda a aumentar la capacidad humana al ocuparse de las tareas repetitivas, los humanos digitales, según el equipo de Altera, podrán colaborar de manera productiva e incluso formar vínculos con las personas. Podrían ser, por ejemplo:
- «Compañeros de trabajo» digitales capaces de colaborar durante días o semanas para resolver problemas de forma proactiva
- Mundos multiagente de larga duración donde podremos medir las respuestas a políticas económicas, anuncios y más
No obstante, Altera, en su misión, tuvo que hacer frente a desafíos únicos. El problema más apremiante fue el fenómeno de la degradación de los datos, un problema que afecta a todos los modelos de IA que toman decisiones autónomas en períodos de tiempo prolongados.
«Los agentes de IA interactúan con el mundo y toman decisiones en tiempo real, pero, como lo que producen en el presente informará sus respuestas futuras, la calidad de los datos se va degradando con el tiempo», explica Yang. «Este es un problema al que se enfrenta la mayoría de los sistemas de agentes de IA, pero para nuestros humanos digitales, que deben vivir de forma autónoma durante horas o incluso más tiempo, se convierte en uno de los problemas más apremiantes a resolver».

Para combatir la degradación de los datos y mejorar la autonomía a largo plazo de los agentes de IA, Altera recurrió a los modelos de lenguaje de OpenAI, que resultaron fundamentales para mantener la integridad de los procesos de toma de decisiones.
Los modelos avanzados de OpenAI permitieron a Altera crear los primeros agentes de IA capaces de jugar con las personas, como si fueran sus amigos. Estos agentes logran interacciones más largas y complejas sin la rápida disminución del rendimiento que había estado limitando su potencial.
Al combinar los modelos GPT de OpenAI con el sistema paralelo multimódulo de Altera que imita la estructura del cerebro humano, incluida la de la corteza prefrontal, la empresa pudo crear agentes capaces de simular funciones cognitivas. «Nuestro sistema compuesto combina varios módulos en paralelo, cada uno de los cuales utiliza modelos de OpenAI. Estos módulos están inspirados en funciones cerebrales, como los cuellos de botella en la atención, la memoria de trabajo y la cognición social», explica Yang.
«Esto permite a nuestros agentes pensar más rápido, procesar emociones y, en última instancia, desarrollar un sentido de sí mismos a largo plazo».
Altera observó que, cuando utilizaban modelos de OpenAI, sus humanos digitales mostraban una mayor estabilidad y podían realizar tareas complejas con más eficacia. Incluso con modelos más económicos, OpenAI logró un rendimiento superior en comparación con otros modelos del mercado.
A partir de mediados de 2024, los humanos digitales de Altera podrán operar de forma autónoma durante hasta cuatro horas seguidas, una duración muy superior a otros modelos de IA del mercado.
Long-term Benchmark: Distinct Item Collection in Minecraft
El éxito inicial de la visión de Altera ha generado un interés generalizado, especialmente en su primer producto: un humano digital capaz de jugar e interactuar en entornos virtuales como Minecraft. También está sentando las bases para futuras simulaciones multiagente más complejas.
Altera prevé ampliar sus actividades para crear sociedades enteras de humanos digitales capaces de realizar interacciones matizadas a largo plazo, con aplicaciones que van desde juegos hasta productividad y mucho más. Su colaboración con OpenAI ha permitido a Altera liderar la creación de un mundo donde las vidas digitales y humanas se entrelazan de maneras que invitan a la reflexión.

