El nuevo análisis económico de OpenAI
El análisis ofrece información sobre el impacto de ChatGPT en la economía. OpenAI también está desarrollando una nueva colaboración de investigación para estudiar los amplios efectos de la inteligencia artificial en el mercado laboral y la productividad.

Más de 500 millones de personas en todo el mundo utilizan activamente las herramientas de inteligencia artificial de OpenAI, especialmente ChatGPT, disponible de forma gratuita. Envían más de 2500 millones de mensajes al día a la plataforma, de los cuales más de 330 millones se generan diariamente en Estados Unidos. Esta amplitud de uso ofrece una perspectiva única sobre el impacto de la inteligencia artificial en la economía. ChatGPT ha ahorrado a los docentes casi seis horas semanales(se abre en una ventana nueva) en tareas; ha permitido a los empleados públicos de Pensilvania ahorrar una media de 95 minutos diarios(se abre en una ventana nueva) en tareas repetitivas, lo que les permite ofrecer mejores servicios; y ha ayudado a emprendedores a crear nuevas empresas y empresas emergentes.(se abre en una ventana nueva)
Hoy, OpenAI presenta por primera vez un análisis(se abre en una ventana nueva) de cómo herramientas como ChatGPT han mejorado la productividad de trabajadores en empresas y administraciones públicas, y cómo eso ya está generando valor. El informe está firmado por el economista jefe de OpenAI, Ronnie Chatterji, y el equipo de investigación económica de OpenAI.
También anunciamos hoy que Chatterji, junto con Jason Furman, de la Universidad de Harvard, y Michael Strain, del American Enterprise Institute y la Universidad de Georgetown, iniciarán una colaboración de 12 meses para evaluar el impacto de la inteligencia artificial en la productividad y el mercado laboral. Juntos, desarrollarán una agenda de investigación y métricas para analizar el impacto de la inteligencia artificial en el empleo, en una iniciativa que tendrá lugar en el nuevo OpenAI Workshop en Washington D. C., donde también se llevarán a cabo formaciones, demostraciones y otras actividades dirigidas a actores económicos clave.
ChatGPT es la tecnología de consumo con la adopción más rápida de la historia: alcanzó el millón de usuarios en cinco días, los 100 millones en dos meses y supera hoy los 500 millones de usuarios. Desde el lanzamiento, hemos observado un aumento considerable en el uso de ChatGPT para el trabajo. Actualmente, el 28 % de los adultos en activo en EE. UU. que han usado ChatGPT alguna vez afirman utilizarlo en el trabajo, en comparación con solo el 8 %(se abre en una ventana nueva) en 2023.
A lo largo de la historia, ciertas tecnologías han transformado de forma fundamental lo que las personas pueden lograr: la rueda, el motor, la electricidad, el transistor. La inteligencia artificial es una tecnología transformadora similar. En esencia, la inteligencia artificial está ayudando a las personas a ampliar su capacidad para pensar, aprender, crear y construir. Está ampliando la propia capacidad de ingenio humano. A medida que estos sistemas mejoren, se espera que los beneficios económicos sean significativos.
Los economistas difieren en las proyecciones sobre cómo afectará la inteligencia artificial a la productividad, pero incluso en los escenarios más conservadores, la IA aumentará la riqueza económica disponible. Las preguntas más urgentes son: ¿cómo se desarrollará esa expansión y quién se quedará con qué parte?
Las decisiones que tomemos hoy determinarán si esta transformación genera más oportunidades para todos o una mayor concentración de riqueza y poder en manos de unos pocos. En OpenAI, queremos que todo el mundo progrese con la inteligencia artificial.
Ya estamos viendo indicios: científicos que aceleran sus descubrimientos, pequeños empresarios que amplían su capacidad y docentes que preparan sus clases más rápido. Imagina lo que será posible cuando estas herramientas estén al alcance de todos.
Este potencial extraordinario no significa que el progreso avanzará en línea recta. Cada gran cambio tecnológico trae consigo transformaciones: algunos empleos desaparecen, otros se transforman y nacen nuevas profesiones. El ritmo y la magnitud del cambio con la inteligencia artificial probablemente serán mayores y más rápidos que los de transformaciones anteriores. Debemos ser sinceros sobre este hecho y prepararnos desde ahora.
Nuestra tarea no es detener este cambio, sino orientarlo. La historia demuestra que las nuevas tecnologías pueden ampliar las oportunidades y mejorar la vida de todos, pero solo si democratizamos el acceso, apoyamos a los trabajadores en tiempos de cambio y construimos sistemas económicos que recompensen la contribución y la participación de forma amplia.
Puedes leer nuestro primer análisis sobre la productividad impulsada por ChatGPT aquí(se abre en una ventana nueva).


