Uso de GPT personalizados
Crea asistentes de ChatGPT diseñados específicamente que sigan tus instrucciones, utilicen tu contexto y optimicen el trabajo repetitivo.
Algunas versiones de ChatGPT te permiten crear GPT personalizados: versiones de ChatGPT diseñadas específicamente para una tarea o flujo de trabajo concretos. En lugar de empezar desde un chat en blanco cada vez, un GPT personalizado puede seguir tu formato preferido, utilizar el contexto de tu equipo y producir resultados más coherentes, tanto si estás redactando contenido, analizando conjuntos de datos recurrentes, generando elementos visuales o respondiendo a preguntas comunes.
Los GPT personalizados funcionan con instrucciones personalizadas que definen cómo se comporta el GPT. También puedes añadir conocimientos (archivos que subas) y habilitar herramientas (como búsqueda en Internet, análisis de datos o acciones conectadas). El resultado: menos repeticiones, menos copiar y pegar, y menos momentos de «espera, ¿cuál era el contexto?».
Puedes explorar los GPT personalizados aquí(se abre en una ventana nueva).
Un chat normal es ideal para tareas rápidas y puntuales: lluvia de ideas, reescrituras rápidas o responder a una pregunta en el momento.
Un GPT personalizado es más adecuado cuando necesitas algo repetible y coherente. Por ejemplo:
- Automatizar tareas repetitivas: guarda un prompt que uses a menudo y conviértelo en un flujo de trabajo fiable.
- Añadir herramientas o integraciones: incorpora más contexto, analiza archivos o usa aplicaciones conectadas para obtener respuestas más detalladas.
- Mantener un contexto coherente: aplica la misma estructura, tono o instrucciones sin tener que repetirlos.
Si te encuentras reutilizando el mismo prompt, volviendo a subir los mismos archivos o reescribiendo las mismas instrucciones para tus compañeros de equipo, puede que sea el momento de crear un GPT personalizado.
GPT personalizado | Propósito |
Casos de uso de ChatGPT para el trabajo(se abre en una ventana nueva) | Sugiere ideas para aplicar ChatGPT según tu función |
Entrenador de redacción profesional(se abre en una ventana nueva) | Perfecciona correos electrónicos, informes y presentaciones |
Resume, representa gráficamente y explica los datos compartidos | |
Genera, revisa y depura errores de fragmentos de código | |
Convierte prompts de texto en imágenes alineadas con tu marca |
Los buenos GPT suelen partir de una necesidad sencilla y repetitiva. Céntrate en flujos de trabajo que se repiten con frecuencia, como redactar el mismo tipo de mensaje, resumir reuniones recurrentes, responder a preguntas comunes o convertir datos sin procesar en un informe semanal coherente.
Ejemplos de casos de uso:
- Asistente de conocimiento / bot de preguntas frecuentes: responde a preguntas a partir de documentos o recursos internos.
- Asistente de redacción y edición: reescribe, pule o formatea texto para mejorar el tono, la claridad y el estilo.
- Compañero de aprendizaje / tutor: Explica conceptos, hace pruebas a los usuarios y genera materiales de estudio.
- Asistente de proyectos / flujos de trabajo: Resume reuniones, hace un seguimiento del progreso y redacta actualizaciones de estado.
- Asistente de datos e información: Analiza datos, resume tendencias y genera informes visuales o narrativos.
Para empezar, abre GPT desde la barra lateral de ChatGPT y, a continuación, selecciona Crear para abrir el generador de GPT.
Cuando abras el generador de GPT, verás dos pestañas: Crear y Configurar. En la pestaña Crear, puedes enviar un mensaje al generador de GPT para que te ayude a crear un nuevo GPT. Puedes decir algo como: «Crea un creativo que ayude a generar imágenes para nuevos productos» o «Crea un ingeniero de software que me ayude a formatear mi código». Definir objetivos claros garantiza que tu GPT se mantenga centrado y sea pertinente.
Si quieres definir los detalles de tu GPT con mayor precisión, ve a la pestaña «Configurar» y rellena los campos obligatorios:
- Nombre: Elige un nombre claro y descriptivo para que sea fácil de encontrar y se entienda inmediatamente su propósito.
- Descripción: Explica qué hace el GPT y cuándo usarlo.
- Instrucciones: Define cómo debe comportarse el GPT, por ejemplo sus funciones, tono y cualquier comportamiento que deba evitarse.
- Temas de conversación (opcional): Proporciona ejemplos de mensajes que aparecerán cuando los usuarios abran el GPT. Estos mensajes ayudan a guiar a los usuarios sobre cómo iniciar su interacción.
- Conocimientos: Sube los documentos pertinentes para darle a tu GPT el contexto que necesita para dar respuestas precisas.
- Capacidades: Activa funciones como la generación de imágenes, el análisis de datos, la búsqueda en Internet y el lienzo.
- Acciones personalizadas: Configura acciones para que tu GPT pueda llamar a API de terceros para recuperar datos, modificar fuentes externas o activar procesos externos.
Escribir las instrucciones suele ser el paso más complicado, ya que requiere traducir tus objetivos en una guía clara y práctica que el GPT pueda seguir. Una forma sencilla de avanzar más rápido es pedirle a ChatGPT que redacte una primera versión y luego perfeccionarla basándote en ejemplos reales.
Consejo: Para configurar acciones personalizadas, consulta la guía completa en el OpenAI Cookbook.(se abre en una ventana nueva)
Antes de compartir tu GPT(se abre en una ventana nueva), es importante comprobar que funciona como esperabas. Puedes hacerlo con «evals», una forma sencilla de evaluar sus resultados.
Configura tu evaluación:
- Escribe entre 10 y 15 preguntas que reflejen las tareas que debe gestionar tu GPT.
- Incluye las respuestas correctas para cada pregunta.
- Utiliza estas preguntas para ver si tu GPT ofrece respuestas precisas y fiables.
- Revisa los resultados y ajusta las instrucciones o los conocimientos de tu GPT si es necesario.
Consejo: Cuando hagas cambios, no olvides hacer clic en «Actualizar» en la esquina superior derecha para guardarlos. Es fácil pasarlo por alto, especialmente cuando vuelves a reconfigurar un GPT ya existente.
Crear un GPT personalizado no tiene por qué ser complicado. Empieza con un flujo de trabajo que ya repitas, redacta una primera versión de las instrucciones y pruébalo con un pequeño conjunto de ejemplos. Aprenderás rápidamente qué ajustar, y los pequeños retoques suelen marcar una gran diferencia. Una vez que te parezca fiable, compártelo con tu equipo para que todos puedan obtener resultados de la misma calidad más rápido y con menos esfuerzo.


