Polimill crea la próxima infraestructura pública de IA de Japón
Polimill creó QommonsAI con tecnología de OpenAI para apoyar a unos 1050 municipios y convertirla en un sistema operativo público de próxima generación.

Resultados
De 3 a 5 veces
más rápido el desarrollo gracias a la adopción de Codex y al apoyo práctico de OpenAI.
Adopción
alrededor de 1050
Municipios de todo Japón que usan QommonsAI.
Polimill comenzó con Surfvote, una plataforma donde la ciudadanía puede intercambiar opiniones sobre política y sociedad. Al trabajar con gobiernos locales, la empresa detectó un desafío estructural: los equipos del sector público estaban absorbidos por las operaciones diarias y tenían poco tiempo para incorporar las voces de la ciudadanía en las políticas públicas.
Para ampliar la participación ciudadana, Polimill primero debía hacer más eficiente el propio trabajo gubernamental. La empresa comenzó a crear una plataforma de IA generativa para los flujos de trabajo del sector público y lanzó QommonsAI en octubre de 2024. Hoy, QommonsAI ofrece IA especializada en ámbitos como respuestas legislativas, servicios públicos, bienestar social y búsquedas jurídicas. Actualmente la usan alrededor de 1050 municipios y 550 000 empleados públicos de todo Japón. Creada con tecnología de OpenAI, QommonsAI está evolucionando de una herramienta de productividad para el personal a lo que Polimill considera un sistema operativo público para la gestión municipal en Japón.
Ante una escasez de mano de obra cada vez más grave, es esencial usar IA para hacer más eficiente el trabajo gubernamental. Sin embargo, introducir herramientas independientes puede generar disparidades de servicio entre los municipios. Por eso queremos que QommonsAI se convierta en una base común que apoye a todos los municipios por igual y evolucione hasta ser el sistema operativo público que sustente la gestión gubernamental de Japón.
Uno de los mayores obstáculos para incorporar la IA generativa al gobierno era la fragmentación de los datos. Cada municipio tiene sus propios flujos de trabajo y formatos de documentos, y los registros históricos están dispersos. Por ejemplo, preparar respuestas legislativas puede exigir la revisión manual de años de actas para garantizar que una respuesta sea coherente con la política de la prefectura. Ni siquiera el modelo de IA más capaz puede generar información práctica si los datos subyacentes no están organizados.
Polimill recopiló y estandarizó actas legislativas de todo Japón. Después, usó IA para agregar metadatos y crear una base de búsqueda de alta precisión que funciona entre distintos municipios y períodos.
La empresa amplió esta estructura más allá de los órganos legislativos para abarcar el bienestar social, las leyes y otros ámbitos administrativos. Al reunir datos especializados e IA en una sola plataforma y permitir búsquedas mediante una interfaz común, QommonsAI transforma la información administrativa dispersa en conocimiento útil para el trabajo diario. Esta estructura sustenta la visión de Polimill de convertir QommonsAI en una plataforma compartida para el gobierno.
Los modelos GPT de OpenAI son fundamentales para QommonsAI. En el sector público, la gestión de la información y la preparación para auditorías son esenciales. QommonsAI incluye controles operativos que permiten a los administradores revisar el historial de uso de las funciones y limitar los modelos disponibles según las políticas de la organización.
A su vez, Masahiro Wakabayashi, director de IA de Polimill, señala que la amplia capacidad y familiaridad de los modelos GPT fueron las principales razones para adoptarlos. El amplio reconocimiento de ChatGPT es importante cuando los empleados públicos deben usar una herramienta nueva después de su implementación. Aunque no conozcan términos técnicos ni los nombres de otros modelos, saber que el sistema se basa en la tecnología ampliamente utilizada de ChatGPT reduce la barrera inicial para adoptarlo.
Según Polimill, los modelos GPT son la opción elegida con mayor frecuencia para el trabajo cotidiano en la función de conversación general de QommonsAI. Desde leer archivos hasta apoyar las conversaciones diarias, la capacidad de GPT para responder de manera confiable a una amplia variedad de solicitudes laborales con un solo modelo ayuda a consolidar QommonsAI en la práctica.
La tecnología de OpenAI también ha transformado el proceso de desarrollo de Polimill. La empresa adoptó Codex en todo el flujo de trabajo: desde la definición de requisitos y la comprobación de coherencia con el código existente en GitHub hasta la implementación y las pruebas. Los ingenieros pueden enfocarse en revisar los planes generados por IA y tomar decisiones de alto nivel, mientras la IA realiza de forma autónoma una mayor parte del trabajo de implementación.
Gracias a la velocidad de programación de la IA y al trabajo continuo en segundo plano, el desarrollo se aceleró entre 3 y 5 veces respecto de los niveles anteriores. Wakabayashi afirma que el ciclo de validación —crear prototipos, mostrarlos a los equipos municipales y recopilar comentarios— se ha acelerado enormemente.
El apoyo práctico de OpenAI ha acelerado aún más ese trabajo. La colaboración incluye compartir prácticas recomendadas de casos internacionales avanzados, proporcionar información adaptada a Polimill y ayudar a diseñar el propio proceso de desarrollo, incluidos los pasos que debe realizar la IA y aquellos en los que las personas deben revisar y asumir la responsabilidad.
A medida que evolucionan los modelos y sus capacidades, también siguen cambiando las prácticas de desarrollo asistido por IA. Para las empresas, es difícil seguir los casos internacionales avanzados e incorporarlos a sus propias organizaciones de ingeniería. Wakabayashi considera que la capacidad de seguir aprendiendo de OpenAI y aplicar ese conocimiento dentro de Polimill es tan valiosa como el propio rendimiento de la API.
Con la tecnología de OpenAI como base, Polimill ha seguido ampliando QommonsAI para convertirla en una plataforma de gestión municipal. Entre los principales resultados de adopción y uso se incluyen:
- Alrededor de 1050 municipios y 550 000 empleados públicos de todo Japón usan QommonsAI.
- Polimill creó una infraestructura que unifica las actas legislativas y la información administrativa distribuida por todo Japón, y permite buscarlas entre distintas organizaciones.
- Codex y el apoyo práctico de OpenAI aceleraron los ciclos de validación e implementación, y multiplicaron la velocidad de desarrollo entre 3 y 5 veces.
- El razonamiento avanzado de los modelos GPT ayudó a empleados con menos experiencia a usar IA e información administrativa acumulada para redactar propuestas de políticas públicas con una calidad cercana a la de las propuestas de funcionarios veteranos.
El valor de QommonsAI va más allá de agilizar la búsqueda de información. En la validación de Polimill, empleados con menos experiencia usaron IA e información administrativa acumulada para redactar propuestas de políticas públicas, que recibieron evaluaciones similares a las de funcionarios experimentados.
Aun así, las propuestas de los funcionarios experimentados siguieron recibiendo las evaluaciones más altas. Polimill considera que la diferencia provino del conocimiento tácito: el criterio práctico que no está escrito en manuales, como los procedimientos necesarios para hacer realidad una propuesta de política pública o las inquietudes que podrían tener los residentes.
Polimill planea registrar cómo los funcionarios veteranos instruyen a la IA para investigar y cómo revisan sus resultados, a fin de convertir criterios que antes no se documentaban en conocimiento organizacional. En lugar de reemplazar con IA a los empleados calificados, el objetivo es potenciar sus capacidades y transmitir su experiencia a la siguiente generación. QommonsAI puede convertirse en la base para el tipo de transferencia de conocimiento que Polimill imagina para el gobierno.
Creo que los aspectos que no están plasmados en el conocimiento ni en los datos contribuyeron a la calidad del resultado. Dicho de otro modo, cuando las personas con ese tipo de experiencia usan IA, pueden realizar un trabajo aún mejor.
Para el otoño de 2026, Polimill planea el lanzamiento completo de Qommons ONE, una tienda donde empresas externas podrán ofrecer aplicaciones para municipios. En el centro habrá un superagente que reunirá varios sistemas de IA especializados y aplicaciones del sector privado. Los usuarios podrán indicar un objetivo y el sistema recurrirá a la IA o las aplicaciones necesarias para generar entregables prácticos, desde investigaciones hasta presentaciones.
Para hacer realidad esa visión, Polimill considera que las amplias capacidades de entrada y salida de los modelos GPT y la experiencia acumulada de OpenAI en el desarrollo de agentes son bases importantes. OpenAI también apoya el desarrollo mediante validaciones técnicas y ejemplos específicos. A medida que los modelos y los métodos de desarrollo siguen evolucionando, Wakabayashi considera muy valioso trabajar estrechamente con OpenAI para incorporar los conocimientos más recientes a Polimill.
Al incorporar rápidamente esos conocimientos al desarrollo, Polimill puede seguir mejorando Qommons ONE. Su ambición va más allá de la eficiencia administrativa. El tiempo que libera la IA puede permitir que los servidores públicos escuchen con mayor atención a la ciudadanía y le brinden apoyo. Ese sistema operativo público representa el futuro del gobierno por el que trabaja Polimill.
El trabajo de Polimill apenas comienza en su camino hacia una infraestructura pública de próxima generación donde gobiernos, empresas y ciudadanos se conecten mediante la IA.


