Arizona State University personaliza el aprendizaje y fomenta la investigación con ChatGPT
Arizona State University(se abre en una nueva ventana) (ASU) es una de las universidades públicas más grandes de Estados Unidos, recibiendo a 181 000 estudiantes al año y ofreciendo más de 800 opciones de carreras. Por nueve años consecutivos, U.S. News and World Report ha nombrado a la ASU la universidad más innovadora en Estados Unidos.
En la actualidad, la ASU está mejorando los resultados educativos integrando ChatGPT Edu(se abre en una nueva ventana) en proyectos de enseñanza, investigación y operaciones. Guiada por los estatutos de la ASU, que priorizan la inclusión sobre la exclusión, la investigación en beneficio público y la responsabilidad por las comunidades a las que atienden, la ASU colabora con OpenAI para usar la tecnología para ofrecer aprendizaje permanente e impulsar el potencial humano a una escala social.

En la primavera de 2024, la ASU graduó a 20 000 estudiantes, convirtiéndose en su generación más grande hasta la fecha. “No hay dos personas que aprendan exactamente de la misma forma y se ha comprobado que la innovación es el activo más poderoso que tenemos” ―afirmó Michael M. Crow, presidente de la ASU―. El uso de la tecnología es esencial para el éxito de la ASU y ahora también lo es el uso de la IA para ofrecer aprendizaje permanente e impulsar el potencial humano”.
Al incorporar ChatGPT en la educación superior, la ASU establece un nuevo precedente para que las universidades mejoren el aprendizaje, la creatividad y los resultados de los estudiantes, al mismo tiempo que mantiene su compromiso en liderar en innovación y el uso responsable de la tecnología. El presidente Crow imagina un futuro en el que la IA seguirá transformando la educación superior, haciéndola más personalizada e inclusiva: “La educación superior en 50 años será altamente diversificada, potenciada por la tecnología y estará presente a lo largo de toda la vida de una persona”.

La ASU adoptó ChatGPT de la misma manera en que adoptó otra tecnología: con una consciencia plena de su impacto. “Lo que aprendimos en la ASU es que si te quieres enfocar en el impacto de la tecnología, tienes que empezar preguntándole a la comunidad qué quieren resolver”, mencionó Lev Gonick, director de Información de la ASU.
El Desafío de innovación en IA(se abre en una nueva ventana) fue producto de esta mentalidad. En febrero de 2024, la ASU invitó a personal docente y administrativo a enviar propuestas para usar ChatGPT para maximizar su enseñanza, investigación y operaciones. Las propuestas debían incluir un plan claro para integrar ChatGPT en una de tres áreas prioritarias:
- Apoyar la enseñanza y el aprendizaje. Propuestas que mejoren la experiencia educativa para estudiantes y profesores dentro de un entorno de clase.
- Fomentar la investigación para el bien público. Propuestas que apoyen investigaciones lideradas por estudiantes y profesores que demuestren un camino claro para contribuir significativamente a la comunidad y al planeta.
- Mejorar el futuro del trabajo. Propuestas que contribuyan a un entorno laboral más positivo, productivo y solidario.
En pocas semanas, el equipo de la ASU recibió propuestas que representaban a más del 80 % de las escuelas y facultades de la ASU. “Pensamos que tendríamos algunos usuarios tempranos ―dice Gonick―. Nuestros pocos usuarios rápidamente se convirtieron en cientos de profesores interesados en utilizar ChatGPT para investigaciones y en el salón de clase”. La demanda fue tan alta que, en marzo, la ASU inició una segunda ronda de propuestas que incluyeron investigadores estudiantes.
Para el mes de julio, la ASU había recibido más de 400 propuestas, activando más de 200 proyectos en la mayoría de sus departamentos y facultades.
Los proyectos van desde la formación en salud conductual basada en IA hasta la detección de sesgos y la mejora en el desarrollo de la fuerza laboral. “Aunque esperábamos que ChatGPT encontrara su lugar en Ingeniería y Ciencias, nos hemos sorprendido por cuán diversa ha sido la adopción en prácticamente todos los departamentos”, afirmó Gonick.
En menos de un semestre, ChatGPT está guiando a estudiantes a través de experiencias de aprendizaje personalizadas y devolviendo tiempo a los docentes:
- El proyecto “AI as a writing companion(se abre en una nueva ventana)” (La IA como un compañero de escritura) aprovecha ChatGPT para apoyar la escritura académica al ofrecer a los estudiantes retroalimentación en tiempo real para fortalecer sus argumentos y acelerar su entrega.
- “Sam”, un chatbot impulsado por ChatGPT(se abre en una nueva ventana), ayuda a los estudiantes en la Facultad de Soluciones de Salud a practicar las interacciones entre paciente y proveedor a través de conversaciones basadas en roles. “El bot, aunque no es perfecto, permite a los estudiantes practicar sus habilidades motivacionales de manera auténtica”, compartió la profesora clínica Colleen Cordes, quien imparte el curso. Cordes también mencionó que la transcripción de la interacción proporcionada por ChatGPT Enterprise fue “increíblemente más fácil” de usar para dar retroalimentación cualitativa como parte de su calificación.
La ASU también ha observado entusiasmo por cómo las tecnologías de OpenAI influyen en la investigación y las operaciones:
- La estudiante de doctorado Amber Hedquist explora cómo ChatGPT puede apoyar el reclutamiento efectivo y ético de participantes como parte de su trabajo en la gestión de “Research Plus Me(se abre en una nueva ventana)” en la ASU. “Cuando los investigadores necesitan que los miembros de la comunidad participen en su estudio de investigación, puede ser difícil acercarse a la población y comunicar la oportunidad que ofreces de una manera que sea entendible y ética ―afirmó Hedquist―. Este GPT ayuda a garantizar que el nivel de lectura sea comprensible y destace adecuadamente la oportunidad sin demasiado lenguaje científico”.
“Estamos convencidos que capacitar a los estudiantes en el uso de la IA es esencial para su éxito laboral en el futuro ―declaró Anne Jones, vicerrectora de educación de pregrado―. Las personas están entusiasmadas porque ahora tienen ejemplos concretos de cómo la IA mejora sus resultados en el aula”.

Al igual que con cualquier tecnología que evalúa la ASU, mantener la privacidad de docentes y estudiantes es clave. "La introducción del producto de OpenAI, ChatGPT Edu, en el contexto de la educación fue sumamente importante ―afirmó Gonick―. Nos ayuda a proteger la privacidad de los estudiantes, a proteger los resultados de nuestras investigaciones y a apoyar nuestros requisitos de seguridad, ya sea en el entorno de investigación o en el de enseñanza y aprendizaje. Y eso es algo que todos los directores de información y presidentes de universidades deben tener en cuenta”.

Profesionales de diversas disciplinas se reúnen regularmente para compartir su trabajo sobre confianza digital, gobernanza de datos y experiencias de aprendizaje, para garantizar que el uso de ChatGPT en la educación superior sea responsable y ético. “Vemos una gran disposición de nuestro personal docente para recalibrar sus opiniones sobre los niveles de aprendizaje, logros de aprendizaje y metodologías de aprendizaje”, señaló el presidente Crow.
Esta mentalidad se ha traducido en incluso más oportunidades para los estudiantes. “Después de ver el impacto de la IA, hemos incluido nuevas carreras tanto al nivel de pregrado como de posgrado. Pronto graduaremos estudiantes que tendrán aptitudes en IA y que tendrán un impacto inmediato en cualquier trabajo que realicen”, afirmó Gonick.