Pasar al contenido principal
OpenAI

22 de julio de 2025

Asuntos Internacionales

El nuevo análisis económico de OpenAI

Una perspectiva del impacto de ChatGPT en la economía. OpenAI emprende una nueva colaboración en materia de investigación para estudiar de forma integral la repercusión de la IA en el mercado laboral y la productividad

""
Cargando...

En todo el mundo, ya hay más de 500 millones de personas que usan habitualmente las herramientas de IA de OpenAI, especialmente la versión gratuita de ChatGPT. Esta multitud de alcance internacional envía a la plataforma más de 2500 millones de mensajes al día. De ellos, más de 330 millones proviene de los Estados Unidos. Un uso tan diverso permite acceder a un punto de vista único sobre las repercusiones de la IA en la economía. En el caso de los maestros, ChatGPT les permitió ahorrar casi seis horas de trabajo a la semana(se abre en una nueva ventana); en Pensilvania, empleados de gobierno dedicaron en promedio 95 minutos al día menos(se abre en una nueva ventana) a sus tareas rutinarias, lo que les permitió prestar mejores servicios; y una cantidad incontable de emprendedores lograron crear nuevas empresas y startups.(se abre en una nueva ventana)  

Por eso, en OpenAI, hoy presentamos nuestro primer análisis(se abre en una nueva ventana) sobre la influencia que ejercen nuestras herramientas, como ChatGPT, en la productividad laboral tanto de empresas como de entes gubernamentales, y sobre cómo están generando valor. El autor es el economista en jefe de OpenAI, Ronnie Chatterji, en colaboración con el equipo de investigación económica de OpenAI. 

En este marco, aprovechamos la oportunidad para anunciar que Ronnie Chatterji y Jason Furman de la Universidad de Harvard, así como Michael Strain del American Enterprise Institute y la Universidad de Georgetown, van a trabajar durante 12 meses en un proyecto conjunto destinado a evaluar el impacto de la inteligencia artificial en la productividad y la mano de obra. Este esfuerzo tendrá como escenario el nuevo OpenAI Workshop de Washington DC, en el que se impartirán cursos de capacitación, se organizarán demostraciones y se ofrecerán programas de diversa índole a los principales agentes económicos.

Con más de un millón de usuarios registrados en cinco días, 100 millones en dos meses y más de 500 millones hasta la fecha, ChatGPT es la tecnología que más rápidamente se popularizó en la historia. Desde su lanzamiento, el uso de ChatGPT con fines laborales registra un aumento extraordinario. El 28 % de los empleados estadounidenses adultos que alguna vez usaron ChatGPT dicen usarlo para trabajar, mientras que en 2023 solo lo usaba el 8 %(se abre en una nueva ventana).

En el transcurso de la historia, pocos fueron los avances tecnológicos que cambiaron radicalmente lo que las personas somos capaces de hacer: la rueda, el motor, la electricidad o el transistor. La IA también es una innovación tecnológica de carácter transformador. Lo más importante de la IA es que ayuda a las personas a desarrollar su capacidad de pensar, aprender, crear y construir. Es como potenciar el ingenio humano. Claramente, el hecho de que estos sistemas mejoren va a traducirse en importantes beneficios económicos.

Aun así, hay una gran divergencia en las proyecciones de los economistas respecto al impacto de la IA en la productividad, quienes concuerdan en que, aun en el peor de los casos, la IA va a generar un crecimiento económico. Lo que muchos se preguntan es cómo va a ser su expansión y quién se va a llevar la tajada más grande.

Las decisiones que tomemos hoy van a determinar si este cambio se traducirá en mayores oportunidades para todos o en una mayor concentración de riqueza y poder para pocos. En OpenAI, queremos que todos puedan subirse al “ascensor” de la IA. 

Y ya podemos vislumbrarlo: hay científicos que están acelerando sus descubrimientos, pequeños empresarios que amplían su capacidad y profesores que preparan sus clases más rápidamente. Imagínate el mundo de posibilidades cuando estas herramientas estén al alcance de todos.

Pero tengamos en cuenta que un potencial de progreso tan extraordinario no implica necesariamente que avancemos en línea recta. Todo avance tecnológico de envergadura acarrea cambios: algunos empleos se extinguen, otros evolucionan y surgen otros nuevos. Es probable que, con la IA, el ritmo y la magnitud de los cambios sean mayores y más rápidos que hasta ahora. Es un hecho acerca del cual debemos ser honestos y para el que debemos prepararnos desde ya.

¿Qué debemos hacer ante este cambio? ¿Detenerlo? No, tenemos la responsabilidad de darle una dirección. Si algo nos ha demostrado la historia es que la aparición de nuevas tecnologías puede ofrecer más oportunidades y mejorar la vida de todos, a condición de que el acceso a ellas se democratice, de que los trabajadores cuenten con apoyo en tiempos de cambio y de que los sistemas económicos se renueven y recompensen la contribución y la participación de todos. 

Puedes leer nuestro primer informe sobre la influencia de ChatGPT en la productividad aquí(se abre en una nueva ventana).