Presentamos el programa Protectores de la Red
Lanzamos un programa nacional para que nuestros futuros campus de cómputo contribuyan a un suministro eléctrico confiable y asequible.
Hoy lanzamos el programa Grid Protectors, una iniciativa nacional para promover un suministro eléctrico asequible y confiable para las familias y las empresas de las comunidades donde construimos. En colaboración con las empresas eléctricas, los organismos reguladores y los responsables de las políticas públicas, estableceremos acuerdos para que nuestros futuros campus reduzcan la demanda de electricidad cuando la red esté bajo presión.
Ya sea para calefaccionar los hogares durante una ola de frío en el norte o para mantener encendido el aire acondicionado durante una ola de calor en el sur, las familias necesitan un suministro eléctrico confiable. Nuestro objetivo es convertir la flexibilidad de los campus en un recurso al que las empresas eléctricas puedan recurrir cuando las comunidades más lo necesiten.
Dado que se prevé que la capacidad de los centros de datos de Estados Unidos supere los 100 gigavatios para 2030(se abre en una nueva ventana), tenemos una oportunidad única en una generación para fortalecer la red eléctrica mediante la construcción de campus que puedan ajustar su consumo cuando las comunidades más lo necesiten.
A través de Grid Protectors, aspiramos a que este tipo de flexibilidad sea un componente central de la forma en que construimos y operamos los futuros campus. Esto implica diseñar instalaciones que puedan reducir el consumo eléctrico cuando sea necesario y acordar con las empresas eléctricas cuánto se puede reducir la demanda, con qué rapidez y durante cuánto tiempo. Los acuerdos variarán según la ubicación y compartiremos nuevos compromisos a medida que se concreten.
Según las necesidades locales y los equipos disponibles, también trabajaremos con los operadores de la red para suministrar energía generada o almacenada en nuestras instalaciones y usar baterías y controles de potencia para suavizar las variaciones de la demanda.
La construcción de líneas eléctricas, subestaciones y otras infraestructuras de la red representa un costo fijo, tanto si la demanda es baja como si es alta. Al consumir más electricidad cuando la red tiene capacidad disponible y reducir nuestro consumo cuando está bajo presión, podemos ayudar a financiar esa infraestructura y, al mismo tiempo, limitar la necesidad de realizar costosas mejoras para cubrir los picos de demanda. Esto puede ayudar a mantener bajos los costos para los demás clientes.
Estados Unidos necesita más electricidad para sostener el crecimiento económico, y la IA representa una parte cada vez más importante de esa demanda. No se debería exigir a las familias ni a las pequeñas empresas que subsidien las necesidades eléctricas de un campus de cómputo. Siempre hemos mantenido el compromiso de cubrir nuestros propios costos energéticos, tanto por la electricidad que consumimos como por la infraestructura necesaria para abastecer a nuestros campus. Las grandes instalaciones de cómputo deben cubrir sus costos y ayudar a las empresas eléctricas a gestionar los sistemas de los que dependen.
Para el campus que planeamos construir en el condado de Effingham, nos hemos comprometido a cubrir todos los costos de infraestructura y servicio eléctrico necesarios para abastecer al proyecto. Una vez que el campus esté en funcionamiento, podremos reducir la energía que tomamos de la red cuando sea necesario, lo que ayudará a mantener la electricidad disponible para otros clientes.
Nuestro acuerdo con Georgia Power también incluye(se abre en una nueva ventana) hasta 1000 megavatios de respuesta flexible de la demanda, lo que permite liberar energía para ayudar a mantener encendido el aire acondicionado en cientos de miles de hogares durante episodios de calor extremo. Para ponerlo en perspectiva, eso equivale a la demanda eléctrica promedio de unos 700 000 hogares. Son más hogares que los de Washington D. C. y Boston juntos.
Estas instalaciones de cómputo son muy diferentes de los centros de datos construidos incluso hace apenas unos años, lo que nos permite adaptar nuestra demanda eléctrica.
Esto significa que podemos reducir nuestra demanda para que las familias, las pequeñas empresas y los demás usuarios sigan teniendo electricidad. Construir infraestructura de red es costoso, y Georgia Power afirma que esta flexibilidad puede reducir la nueva capacidad de generación que necesita construir para atender el crecimiento futuro. Aunque el campus aún está en desarrollo, queremos que Effingham sea un proyecto piloto de Grid Protectors, a partir de un acuerdo que ya sirve como modelo para futuros campus.
Imagina un restaurante en una localidad turística. Necesita suficientes mesas y espacio en la cocina para la temporada alta, pero debe pagar por esa capacidad durante todo el año. Los clientes habituales ayudan a mantener el restaurante activo y a cubrir los gastos cuando baja el turismo. Lo que proponemos es ser ese cliente habitual.
La demanda eléctrica también sube y baja con las estaciones, y cada región alcanza sus mayores picos en distintos momentos. Nuestros campus de cómputo necesitan energía durante todo el año. Con los acuerdos adecuados, esa demanda constante puede ayudar a repartir los costos fijos de la red entre un mayor volumen de ventas de electricidad, mientras que la flexibilidad nos permite reducir la demanda cuando el sistema está más exigido. Seguimos teniendo que cubrir los costos que generan nuestros campus; el objetivo es que los demás clientes también se beneficien.
Nuestro acuerdo también contribuye al plan más amplio de Georgia Power para reducir los costos para sus clientes. La empresa eléctrica prevé ahorros anuales para sus clientes de aproximadamente 950 millones de dólares a partir de 2029(se abre en una nueva ventana) gracias a su cartera de acuerdos con grandes consumidores y al crecimiento previsto, incluido el proyecto Camellia. Estima un ahorro de al menos 15 dólares al mes para un cliente residencial típico que consume 1000 kilovatios-hora.
El acuerdo de Georgia es un punto de partida. En OpenAI, a través de nuestro programa Grid Protectors, vemos una oportunidad para ayudar a las comunidades a mantener el suministro eléctrico incluso en situaciones de emergencia y alta demanda. Trabajaremos con las empresas eléctricas, los organismos reguladores y los responsables de las políticas públicas para establecer acuerdos prácticos para los campus que construyamos en el futuro. Estos acuerdos responderán a las necesidades de la red local, permitirán que los campus apoyen a la red cuando esté bajo presión y garantizarán que cubramos los costos que generemos. Los contratos a largo plazo y las garantías financieras pueden proteger a los demás clientes si un proyecto se retrasa, reduce su alcance o se cancela.
La flexibilidad no puede sustituir la inversión en nueva capacidad de suministro y transmisión de energía. Junto con esas inversiones, nuestro programa Grid Protectors puede ayudar a que la red sea más confiable y evitar que las familias y las pequeñas empresas tengan que asumir los costos de la infraestructura de IA. Ese es el estándar que queremos que cumplan nuestros campus de cómputo.


